miércoles, 6 de octubre de 2021

ASESINOS SIN ROSTRO. Henning Mankell

Tanto oír hablar de Wallander que tenía que probar para opinar.

Vaya por delante que no soy nada fan de la moda del policíaco nórdico, pero he dejado de lado las suspicacias para su lectura. 

Pues han vuelto ellas solitas por derecho propio. 

Leeeeeeeento, aburrrriiiido, trama regular llevada y el tan afamado carácter atormentado e introspectivo de Wallander me parece de lo más cargante. Nula conexión con el detective protagonista y para colmo de males, total ausencia de una mínima dotación de personalidad al resto del equipo investigador que te permita ir más allá de un nombre extraño que aparece de vez en cuando en escena.

No sé si es porque se trata del primer libro de la serie y no está cuajado, si luego mejora, si...Creo que no, que no voy a perder mi tiempo con este señor habiendo otros mucho más interesantes esperando a entrar en mi vida. No se ofendan sus seguidores, es cuestión de empatía con el protagonista y no ha asomado por ningún lado.


Sybilalibros


domingo, 3 de octubre de 2021

LAS INQUIETUDES DE SHANTI ANDÍA. Pío Baroja

Gratamente sorprendida con este amenísimo libro. No me lo esperaba de D. Pío. Una tenía aún el recuerdo agridulce del Baroja colegial, aquel de "El árbol de la ciencia", pesado y sombrío para una edad en la que todo era futuro. Pero Shanti Andía le ha dado la vuelta a la tortilla.


Excelente novela de aventuras marinas, al más puro estilo Verne y Salgari, pasado por tamiz vasco: piratas, negreros, tormentas, motines y tesoros. No le falta ni la enredada historia de amor para cumplir con los cánones del folletín decimonónico. Eso sí, este, con el pedigrí de Baroja: escritura rápida, personalidades  atractivas con las que te identificas desde la primera página, el habitual estilo desmañado y la marca de la casa: el amor por el mar y lo vasco como razón de ser y sentir, sin atisbos de nacionalismo talibán.


Lo recomiendo con verdadera alegría, para cualquier paladar. 

Yo me lo he bebido en 4 días, he disfrutado como los indios, me ha tocado el corazón con la parte ambientada en el Cádiz del XIX, me ha hecho soñar con las velas desplegadas al viento (eso sí que era navegar) y lo mejor, me ha reconciliado con D. Pío. Tiene varios dedicados al mar como maestro de iniciación a la vida adulta. Irán cayendo.


He leído una edición baratita de El mundo que andaba por casa, pero recomiendo la anotada por Caro Baroja de Cátedra. Otro nivel.


Sybilalibros


miércoles, 29 de septiembre de 2021

HAMNET. Maggie O'Farrell

La dependencia de la luz. Sitúense en los últimos años del siglo XVI. Una pequeña población rodeada de naturaleza, en parte domeñada, nuestra, en parte salvaje, ajena. De día tenemos recursos, nuestra mirada nos hace fuertes, atacamos y nos defendemos. Distinguimos el  trigo de la ortiga, la caza que llevamos al hogar  del lobo y el jabalí. La noche ciega nos mete en casa, fuera de ella, la negrura vence. El anochecer nos pone a la defensiva. Desconfiamos de las personas que osan moverse en la oscuridad del bosque. De él parece surgir Agnes, madre de Hamnet, mujer nervio, raíz de mandrágora, de este libro.

 Me encanta una canción en la que pensé leyendo esta historia, Scarborough  Fair, en la versión angelical de Simon & Garfunkel.  Melancolía. Recuerdo también a Robert  Plant tirado en la hierba con una joven y un bebé, mientras suena Stairway to heaven. Pero si las escucho diez veces seguidas me aburro. Con las descripciones de este libro, sus catálogos de hierbas y otras hierbas, me pasa lo mismo. Creo que la historia podría haberse contado con menos páginas. O’Farrell nos ofrece una ruta de la peste, su transmisión, que queremos que acabe pronto. Ya leímos en su día el Diario del año de la peste, de Daniel Defoe.

Dicho esto, agradezco la claridad valiente. Lo primero que se nos dice es que el personaje que da nombre al libro es un hijo de Shakespeare que morirá poco después de empezar sus andanzas en la novela, a los once años. La tristeza no nos pilla por sorpresa. En realidad, la protagonista es la madre de Hamnet, la mujer de Shakespeare, un tipo que, huyendo de su padre, de su pueblo, del trabajo artesano y su comercialización, marcha a Londres; tiene imaginación, cierto talento y afición por la escritura. Probará a trabajar en el teatro.

 Novela de mujeres y niños. Los varones adultos son temibles, simples  o están lejos. Agnes, la madre de los hijos de Shakespeare, es personaje muy atractivo, por su independencia y saberes, entre naturales y mágicos. ¿Es verosímil? Dudoso.

En fin, la novela es atractiva más por las correcciones mentales que le hacemos, por lo que imaginamos nosotros, que por lo que cuenta; es mérito de O’Farrell despabilarnos. No sé si recomendarla o no. Porque de William tengo los temores y las dudas, no el talento.

344 páginas. Edita Libros del Asteroide, leo la segunda reimpresión, 2021, el original es de 2020.

Luis Miguel Sotillo Castro.

 

 

miércoles, 15 de septiembre de 2021

GUÍA PARA VIAJEROS INOCENTES. Mark Twain

Twain es un señor mayor gracioso, las guías de su bigote imitan la trayectoria del cometa Halley. Por otra parte, ha hecho felices a millones de niños y adultos con sus libros. Minucias. Lo importante es quién pinta la valla, ¿verdad, Tom?

  Nació en Misuri en 1835, murió en Connecticut en 1910. Encarna lo mejor de los estadounidenses, por su irreverencia, libertad, energía. Es un homo novus en un país sin tradiciones. Twain es a la prosa lo que Walt Whitman a la poesía. Como escribió este “Dentro y fuera de mi casa me pongo el sombrero como me da la gana”. Recomiendo sus novelas Las aventuras de Tom Sawyer,  Las aventuras de Huckleberry y El Príncipe y el mendigo. Desaconsejo sus memorias, nada graciosas, llenas de sus avatares financieros.

 En 1867 Twain se apunta a un viaje organizado: “Excursión a Tierra Santa, Egipto, Crimea, Grecia y lugares de interés intermedios”, zarpando de Nueva York. ¿Normal? Les repito la fecha, 1867; hace dos años de la guerra de Secesión, el turismo prácticamente no existe, como lo conocemos hoy.

Las Azores, Gibraltar, España, Francia, Italia, Grecia, Constantinopla, el mar Negro, Crimea, Asia menor y Oriente Medio hasta Jerusalén; de regreso, Egipto, el Mediterráneo, Madeira, Bermudas.

El observador Twain nos hace un relato divertido de la travesía aburrida en el barco, hasta llegar a las Azores. Aquí, algunos lectores torcemos la sonrisa. El humor a costa de los portugueses isleños muestra, en algunos momentos, un complejo de superioridad y una falta de bonhomía muy anglosajones. Disculpamos al hombre del Mississsippi  (Lleva el nombre del río eses y pes dobles por las olas que llegan de dos en dos a sus orillas) porque es igual de inclemente con todo el mundo. Esta sensación se repetirá a lo largo del libro, en otros paisajes con otras gentes. No deja títere con cabeza. Extrañamente, nos parece buen tipo, al fin y al cabo. El humor es así; sobre todo, escribir muy bien produce ese efecto. Enhorabuena, Dos brazas de profundidad.

  Nos reímos con él de nuestra queridas  antigüedades europeas y de las peripecias en Tierra Santa, donde saca de su magín las reflexiones más interesantes del libro. Hay que saber que la mayoría del pasaje excursionista es devota, protestante; ve el Antiguo Testamento y la grandiosidad de sus lugares y hechos donde Twain ve polvo, miseria, fealdad y sudor.

 He de decir que el libro se hace largo, como tantos viajes que uno comienza con ilusión. Merece la pena leerlo, de todos modos. Edita bien Ediciones del viento. Leo la séptima edición, de junio de 2020, 622 páginas.

 

Luis Miguel Sotillo Castro.

 

 

 

 

 

martes, 7 de septiembre de 2021

HERO: DAVID BOWIE. Lesley-Ann Jones

Ayer compré el último disco de Bowie, Blackstar. ¡Por fin, casi tres años sin material nuevo! Lo oí dos veces, maravillado.

 Me levanto pronto hoy, desayunaré mientras lo escucho de nuevo. Primero, voy a cargar el móvil. Leo en él: David Bowie ha muerto. No quiero creerlo. Me meto en la cama otra vez. Dormiré; al despertar, me reiré de esta pesadilla. Diez u once de enero de 2016.

 

Hace décadas leí un artículo en un periódico. Decía que un barco navegaba cerca de la costa, tiempos del Imperio Romano. De repente, de tierra llega una voz sobrenatural: EL DIOS PAN HA MUERTO. Imaginen la estupefacción de los navegantes. Así nos sentimos muchos con la muerte de Bowie. Hoy, 2021, aquel periódico es un panfleto penoso, el articulista murió hace mucho. Puede que sólo sobreviva el viejo dios Pan, descojonándose de la naturaleza humana.

 Sigo a Bowie desde 1975, más o menos; yo era un chaval de trece o catorce años. Fascinación perenne.

 En España nunca fue una gran estrella ni vendió mucho, creo. Recuerdo, por ejemplo, que el hoy celebérrimo  single Heroes, en  1977 no gustó mucho aquí; con esa guitarra rara de Robert Fripp que sonaba confusa, más en nuestros voluntariosos radiocasetes. Por ello, no somos conscientes del todo de la gran importancia que tiene en Inglaterra, en otros países y en la música. No lidera ninguna lista de mejores cantantes ni instrumentistas pero, en una encuesta entre profesionales poprroqueros, fue elegido el músico más influyente sobre sus compañeros de profesión.

 La autora de este libro, periodista, conoció a Bowie de adolescente. Tuvo varios encuentros con él a lo largo de los años, más profesionales que estrechos, como ella reconoce. No aprovecha para exhibir una intimidad que no existió, cosa frecuente en el pop. Merece reconocimiento y credibilidad por ello.

También porque  el libro, que aspira a ser biografía definitiva, es equilibrado. Desmenuza tanto la vida profesional como la personal de David Jones, nombre que nunca cambió legalmente por Bowie nuestro héroe. Quien quiera conocer íntimamente a Bowie, no creo que encuentre mejor relato, sin tapar los asuntos feos o dudosos; quien quiera jugosas anécdotas sobre sexo, drogas y Rock and Roll, también las lee aquí. Por supuesto, desfilan las estrellas del pop rock desde finales de los sesenta hasta la actualidad. Leemos testimonios de ellas sobre nuestro protagonista, también de amigos, novias, músicos de estudio, representantes, productores, etc.

Libro interesante para los amigos del rock, imprescindible para los fans de Bowie.

Todo Bowie, aquí, sería un buen lema publicitario. Edición de Alianza Editorial, 2021, 650 páginas. Con fotos, claro. Bowie es sound and visión.

Luis Miguel Sotillo Castro.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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